La ley de Pareto y el principio de Parkinson: Super-Productividad

Solo se trata de quien lo hace mejor y mas rápido.

Reloj de arena con arena cayendo

Cómo aplicar la ley de Parkinson y el principio de Pareto para mejorar tu productividad

¿Te gustaría saber cómo optimizar tu tiempo y tus recursos para lograr más con menos? ¿Quieres aprender a priorizar las tareas que realmente aportan valor a tu negocio o proyecto? Si la respuesta es sí, este artículo es para ti. En él te voy a explicar qué son la ley de Parkinson y el principio de Pareto, dos conceptos clave para mejorar tu productividad y eficiencia.

La ley de Parkinson y el principio de Pareto son dos herramientas que nos ayudan a gestionar mejor nuestro tiempo y nuestros recursos. Ambas se basan en la observación de fenómenos naturales y sociales, y tienen aplicaciones prácticas en diversos ámbitos, como el trabajo, el estudio, las finanzas o la vida personal.

«La productividad nunca es un accidente. Es siempre el resultado de un compromiso con la excelencia, la planificación inteligente y el esfuerzo enfocado».

Paul J. Meyer
Vamos a descubrir estas maravillas...

¿Qué es la ley de Parkinson…

La ley de Parkinson fue formulada por el historiador y escritor británico Cyril Northcote Parkinson en 1955, en un artículo publicado en la revista The Economist. La ley dice lo siguiente:

«El trabajo se expande hasta llenar el tiempo disponible para que se termine».

Esto significa que tendemos a adaptar el ritmo y la duración de nuestras tareas al tiempo que tenemos asignado para ellas, independientemente de su importancia o dificultad. Así, si tenemos mucho tiempo para hacer algo, lo haremos más lentamente o lo complicaremos innecesariamente. Por el contrario, si tenemos poco tiempo, lo haremos más rápido o lo simplificaremos.

La ley de Parkinson se basa en la idea de que el tiempo es un recurso limitado y escaso, y que por tanto debemos aprovecharlo al máximo. Sin embargo, muchas veces no somos conscientes de cómo lo usamos, y lo malgastamos en actividades poco relevantes o improductivas.

…y el principio de Pareto?

El principio de Pareto fue descubierto por el economista italiano Vilfredo Pareto a finales del siglo XIX, al estudiar la distribución de la riqueza en diferentes países. El principio dice lo siguiente:

«El 80% de los efectos proviene del 20% de las causas«.

Esto significa que hay una relación desproporcionada entre los recursos que invertimos y los resultados que obtenemos. Así, una pequeña parte de nuestras acciones o decisiones tiene un gran impacto en nuestros objetivos o metas, mientras que la mayoría tiene una influencia menor o nula.

El principio de Pareto se basa en la idea de que el valor no es igual al volumen, y que por tanto debemos enfocarnos en lo esencial y eliminar lo superfluo. Sin embargo, muchas veces no somos capaces de distinguir lo importante de lo urgente, y nos dejamos llevar por la inercia o las distracciones.

«Nada es menos productivo que hacer con gran eficiencia algo que no debería hacerse en absoluto».

Peter Drucker

¿Cómo aplicar la ley de Parkinson y el principio de Pareto para mejorar tu productividad?

La combinación de la ley de Parkinson y el principio de Pareto nos ofrece una poderosa estrategia para mejorar nuestra productividad y eficiencia. Se trata de aplicar estos dos pasos:

  1. Establecer plazos más cortos y realistas para nuestras tareas, reduciendo así el tiempo disponible y obligándonos a concentrarnos y a trabajar con más intensidad.
  2. Priorizar las tareas más importantes y relevantes para nuestros objetivos, eliminando o delegando las que no aportan valor o son secundarias.

De esta forma, conseguiremos hacer más con menos, aprovechando mejor nuestro tiempo y nuestros recursos, y aumentando nuestra satisfacción y nuestro rendimiento.

Ventajas y desventajas de aplicar la ley de Parkinson y el principio de Pareto

Como toda herramienta, la ley de Parkinson y el principio de Pareto tienen sus ventajas y sus desventajas. Algunas son las siguientes:

Ventajas:

  • Nos ayudan a ser más conscientes de cómo usamos nuestro tiempo y nuestros recursos.
  • Nos permiten optimizar nuestro trabajo y nuestros resultados.
  • Nos motivan a ser más creativos y eficientes.
  • Nos facilitan la toma de decisiones y la planificación.
  • Nos generan un sentido de urgencia y de propósito.

Desventajas:

  • Pueden generar estrés o ansiedad si nos imponemos plazos demasiado ajustados o exigentes.
  • Pueden provocar una pérdida de calidad o de detalle si simplificamos demasiado nuestras tareas o las hacemos con prisas.
  • Pueden causar una sensación de insatisfacción o de frustración si no logramos cumplir nuestros plazos o nuestros objetivos.
  • Pueden crear conflictos o malentendidos si no comunicamos bien nuestras prioridades o nuestras expectativas.

Recomendación para comenzar a incluir la ley de Parkinson y el principio de Pareto como hábito

Si quieres empezar a aplicar la ley de Parkinson y el principio de Pareto en tu día a día, te recomiendo que sigas estos consejos:

  • Identifica las tareas que te acercan a tus objetivos y las que no, y clasifícalas según su importancia y su urgencia.
  • Establece plazos para cada tarea, y respétalos. Si es posible, divídelas en sub-tareas más pequeñas y manejables.

Conclusión

La ley de Parkinson y el principio de Pareto son dos herramientas que puedes usar para mejorar tu productividad y eficiencia. Te ayudarán a gestionar mejor tu tiempo y tus recursos, a priorizar lo que realmente importa, y a lograr más con menos. Solo tienes que ponerlas en práctica, y verás los resultados.

Incluyamos un nuevo hábito.

Reloj marcando 15 minutos

Para poder ser mas productivos aprovechando estas leyes, vamos a hacer las siguientes cosas muy pequeñas pero prácticas, recordemos que la grandeza viene de los detalles mas insignificantes.

Siempre que tengamos que hacer algo, aplicando la ley de Pareto nos preguntaremos, cual es la causa con mas peso que resolviéndola se soluciona el mayor porcentaje de la ecuación.

En segunda instancia pongamos tiempos cortos para la resolución de tareas y si la tarea es muy larga la dividimos en subtareas para poder crear estos tiempos más breves y así construir nuestro camino al éxito.

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