Cómo invertir el problema para encontrar soluciones innovadoras

Vamos a dar vuelta las cosas.

2 Flechas en forma de ciclo que representan el como invertir un problema.

Introducción al tema

¿Alguna vez te has sentido bloqueado al enfrentarte a un problema? ¿Has pensado que no hay forma de resolverlo o que todas las opciones son malas? Si es así, quizás necesites invertir el problema.

Invertir el problema es una técnica creativa que consiste en cambiar la forma de ver un desafío, planteándolo de manera opuesta o contraria a lo habitual. De esta forma, se pueden generar nuevas ideas, perspectivas y soluciones que no se habían considerado antes.

En este artículo, te voy a explicar qué es invertir el problema, cómo surgió esta técnica, qué beneficios tiene y cómo puedes aplicarla en tu vida personal y profesional. Además, te mostraré algunos ejemplos de personas que han usado esta técnica con éxito y te daré algunas herramientas, recursos y estrategias prácticas para que puedas empezar a usarla hoy mismo.

«La dificultad reside en encontrar la solución; el problema se plantea cuando ya se ha encontrado».

Albert Einstein.

Pequeña reseña histórica

La técnica de invertir el problema no es algo nuevo. De hecho, se remonta a la antigua Grecia,

¿Cómo surgió esta técnica?

La técnica de invertir el problema no es nueva, sino que tiene sus raíces en la antigua filosofía griega donde los filósofos usaban la dialéctica para cuestionar las ideas establecidas y buscar la verdad. La dialéctica consiste en confrontar dos puntos de vista opuestos (tesis y antítesis) para llegar a una síntesis o conclusión superior.

También una de las técnicas mas utilizadas era la Ironía empleada por Sócrates, para hacer ver a sus interlocutores las contradicciones o falacias de sus argumentos. Por ejemplo, planteaba preguntas aparentemente ingenuas o absurdas, pero que en realidad buscaban poner en evidencia las debilidades del razonamiento ajeno.

Otro filósofo que usó esta técnica fue René Descartes, quien en su famoso método cartesiano proponía dudar de todo lo que se daba por cierto, y buscar las razones por las que algo podría ser falso. De este modo, Descartes pretendía eliminar los prejuicios y las creencias infundadas, y llegar a la verdad mediante la razón.

«No hay nada repartido de modo más equitativo en el mundo que la razón: todo el mundo está convencido de tener suficiente». René Descartes

En el siglo XX, el psicólogo ruso Genrich Altshuller desarrolló la Teoría de Resolución de Problemas Inventivos (TRIZ), que es un método sistemático para generar soluciones innovadoras a partir del análisis de las contradicciones inherentes a los problemas. Una de las herramientas de TRIZ es la matriz de contradicciones, que propone 40 principios inventivos para resolver 39 tipos de contradicciones técnicas. Uno de estos principios es precisamente invertir el problema.

Actualmente, invertir el problema es una técnica ampliamente utilizada en el campo de la creatividad, el diseño, la innovación y el emprendimiento. Algunos autores que han escrito sobre esta técnica son Edward de Bono, con su libro «El pensamiento lateral», Roger von Oech, con su libro «Un whack en el lado de la cabeza», y Michael Michalko, con su libro «Piense como un genio».

«Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo».

Albert Einstein.

¿Qué es invertir el problema?

Invertir el problema es una técnica que consiste en cambiar la forma de plantear el problema, de modo que se busque lo contrario de lo que se quiere conseguir. Es decir, en lugar de preguntarnos cómo resolver el problema, nos preguntamos cómo crearlo o empeorarlo.

Persona que esta pensando como resolver un problema

Esta técnica se basa en el principio de que a veces es más fácil identificar lo que no queremos que lo que queremos, y que al hacerlo podemos descubrir aspectos del problema que habíamos pasado por alto o que nos habían condicionado. Al invertir el problema, podemos romper los patrones mentales que nos limitan y generar ideas más originales y efectivas.

«Si quieres una nueva idea, piensa en lo opuesto».

Paul Arden

¿Cómo invertir el problema en la vida real?

Para aplicar la técnica de invertir el problema en la vida real, podemos seguir los siguientes pasos:

  1. Definir el problema que queremos resolver, y expresarlo en forma de pregunta. Por ejemplo: ¿Cómo puedo aumentar las ventas de mi negocio?
  2. Invertir el problema, es decir, buscar lo contrario de lo que queremos conseguir. En este caso: ¿Cómo puedo disminuir las ventas de mi negocio?
  3. Generar tantas ideas como sea posible para responder a la pregunta invertida. Por ejemplo: subir los precios, ofrecer un mal servicio al cliente, hacer publicidad negativa, etc.
  4. Analizar las ideas generadas, y ver si alguna nos sugiere una solución para el problema original. Por ejemplo: bajar los precios, mejorar el servicio al cliente, hacer publicidad positiva, etc.

Esta técnica puede aplicarse a cualquier tipo de problema, ya sea personal, profesional o social. Lo importante es tener una mente abierta y flexible, y no descartar ninguna idea por absurda o imposible que parezca. Algunos ejemplos de problemas que se podrían resolver con esta técnica son:

  • ¿Cómo puedo ser más feliz? -> ¿Cómo puedo ser más infeliz?
  • ¿Cómo puedo mejorar mi salud? -> ¿Cómo puedo empeorar mi salud?
  • ¿Cómo puedo ahorrar más dinero? -> ¿Cómo puedo gastar más dinero?
  • ¿Cómo puedo ser más creativo? -> ¿Cómo puedo ser menos creativo?
Cuando inviertes esta lo bueno y lo malo.

¿Qué ventajas y desventajas tiene esta invertir el problema?

Como toda técnica, invertir el problema tiene sus ventajas y desventajas. Algunas de las ventajas son:

  • Es una técnica sencilla y fácil de aplicar, que no requiere de ningún material o recurso especial.
  • Es una técnica divertida y estimulante, que nos permite jugar con las ideas y salir de la rutina.
  • Es una técnica eficaz, que nos ayuda a encontrar soluciones innovadoras y originales, que quizás no hubiéramos pensado de otra forma.

Algunas de las desventajas son:

  • Es una técnica que puede generar resistencia o rechazo, ya que implica pensar en lo negativo o en lo indeseable.
  • Es una técnica que puede ser contraproducente, si se usa de forma excesiva o inadecuada, ya que puede generar confusión o frustración.
  • Es una técnica que no garantiza la solución del problema, sino que solo es una herramienta para facilitar el proceso creativo.

¿Cómo use esta técnica en el día a día?

Te voy a comentar una historia cotidiana de como puede ser tan simple de usar y a la vez como puede ser tan difícil de ver:

  • Encuentra un problema: Trabajando en un taller en donde se hacían productos artesanales, uno de esos productos era un contenedor decorativo de madera que llevaba una gaseosa en lata, pero mi amigo se da cuenta que la gaseosa estaba pinchada.
  • Definir el problema: Esto causaba que la gaseosa moje el producto de madera y lo deteriore, al preguntarle esto era frecuente y resulta que la solución era dejar las latas de gaseosas en un contenedor que se llenaba y luego había que vaciar, porque se tenían que devolver las latas al proveedor para cambiarlas.
  • Invierte el problema: Yo a mi amigo ya le habia estado hablando de esta técnica y en forma de broma, lo único que hago es dar vuelta la lata de gaseosa (invirtiéndola literalmente) y el agujero quedo hacia arriba, gracias a esto ya no tenían que usar el contenedor y estar vaciándolo.
  • Revisa las ideas generadas y mejóralas: Al final solo le ponian un pedacito de cinta y el problema quedaba resuelto de una manera muy simple y con pocos recursos.
  • Evalúa los resultados: Finalmente la solución era tan directa que es como se hace hoy en día.

Conclusión

Invertir el problema es una técnica creativa que nos permite cambiar la forma de plantear el problema, y buscar lo contrario de lo que queremos conseguir. De este modo, podemos romper los patrones mentales que nos limitan y generar ideas más originales y efectivas.

Esta técnica tiene sus ventajas y desventajas, y no es aplicable a todos los problemas. Sin embargo, puede ser una herramienta muy útil y divertida para estimular nuestra creatividad y resolver problemas de forma diferente.

Te invito a que pruebes esta técnica en tu vida cotidiana, y me cuentes cómo te ha ido. ¿Qué problemas has resuelto con esta técnica? ¿Qué dificultades has encontrado? ¿Qué beneficios has obtenido? Espero tus comentarios.

«La creatividad es la inteligencia divirtiéndose».

Albert Einstein

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